i.
Ayer fui a buscar El Arsenal a la tienda de cómics y me comentaron que sale sin falta el Miércoles que entra…
Wow…
Será sin duda un Miércoles Raro de El Arsenal y terminar a la madrugada viendo Pets, ese sexploitation de Raphael Nussbaum con Candice Rialson (que si quieres el geek trivia del día, fue la inspiración –según Tarantino– para el personaje de Bridget Fonda en Jackie Brown) y Joan Blackman.
ii.

Está mal escaneado, pero es un teaser poster de Painkillers, la siguiente película de David Cronenberg. Lo cual me tiene muy emocionado, no solamente porque aún no se estrena A History of Violence (una de las más esperadas de este año), sino porque Cronenberg vuelve a trabajar con material propio, y eso siempre será razón para celebrar.
vía twitch.
iii.
¿Te confunde el no saber qué regalarme en Navidad? No sufras más, este es uno de los artículos que automático entraron este año a mi wishlist.

Anchor Bay trae a ti el útimo paquete, el Sphere Set de las primeras 4 de Phantasm, totalmente remasterizadas y restauradas por Don Coscarelli. Dude, if this doesn’t make you happy, you’re already dead!
iv.
Esta semana estuvo rara en taquilla. No se estrenó nada interesante, y Wedding Crashers desbancó a Charlie and the Chocolate Factory del primer lugar, un movimiento muy extraño. Nada de lo que se estrenó alcanzó ni segundo lugar. Pero lo más sorprendente es ver como The Island sigue desilusionando. Ahorita va en séptimo lugar y desde su estreno ha recuperado tan sólo 24 millones de dólares, y costó más de 122 millones realizarla. ¿De plano está tan mala? Ya hasta me están dando ganas de verla… jajajajajaja. The Devil’s Rejects ha recuperado 12 millones desde su estreno y está en 1381 salas menos. ¿No te gustaria que Michael Bay tuviera en este momento su reality show? En serio, ¿qué falló? Esto ni yo me lo esperaba.
Mi teoría es –y aquí es cuando mi cerebro se pone a explorar territorios lejanos– que la película hubiera sido un éxito seguro si la hubieran protagonizado Will Smith y Jessica Biel. ¿Por qué? Porque son el tipo de actores que hacen este tipo de cine de juguete. Fuera de Star Wars, Ewan McGregor es todavía considerado un actor, por encima del término de estrella. Es ilógico pensar que él fue la fuerza principal que atrajó tanto público para ver la nueva trilogía de George Lucas. ¿Qué éxito taquillero ha tenido él? ¿Big Fish? ¿Moulin Rouge? ¿En dado caso, son las típicas películas hollywoodenses y para ninguna, tuvo el peso total de la cinta? Y ni hablar de Scarlett Johansson, ¿no fue su hit la indiepop Lost in Translation? Ni entremos en el detalle putón de Bay no queriendo mostrarla desnuda (que en un mundo perfecto pudo ser causa suficiente para desanimar a muchos perros calientes, como yo).
¿Tu tienes una mejor teoría?
v.

ni tan diabólicos; totalmente marginables…
The Devil’s Rejects es mejor que House of the 1ooo Corpses, pero no es suficiente para hacerla buena. Rob Zombie tenía una idea clara de lo que quería lograr, lamentablemente –aunque creció un poco–, todavía no es un buen cineasta. Tiene un buen arranque, y los créditos iniciales te dan todo el look y feeling de las películas de explotación setenteras, y sentía que íbamos por muy buen camino… Pero así como con los créditos, la dirección de arte y los personajes, la película únicamente está llena de buenas intenciones. Sin embargo, en mi libro eso no es suficiente. Como dice Henry Rollins: “Either you mean it and go all the way or you get the fuck off“.

Ahora que he tenido la oportunidad de disfrutar un buen de cine de explotación en la pantalla grande, no puedo dejar de preguntarme, ¿cómo, siendo que esas películas tenían presupuestos risibles y eran hechas a la carrera en circunstancias extremas, no es posible recrear la atmósfera teniendo ahora tantos recursos a la mano? Ahora, Zombie ama el género al que se aproxima, ¿esto querrá decir entonces que Tarantino mintió? ¿No sólo amor te puede convertir en gran director?
Ahora, a mi me la vendieron como una película muy violenta, cruda y sin conseciones. A lo mejor yo estoy convertido en un enfermo, porque aunque sí escuché algunas personas del público hacer sonidos de preocupación y asco, yo en ningún momento me inmute, y mira que iba con esa intención.

Extraño esas películas donde los malos son malos y llegas a tenerles miedo porque no sabes hasta donde sean capaces de llegar. ¿Dónde está el pinche David Hess de está generación? Antes, incluso si el guión ponía algún chiste o una observación sarcástica en labios de tu villano, era la cosa más enferma y desalmada… Hoy, Zombie, escribió chistes y sarcasmo y trató (y consigue) hacerte simpatizar con tus villanos, lo cual nunca debe pasar, porque entonces te hacen reír, y eso los descalifica como peligrosos. Primero los ves golpeando, matando a sangre fría y después te arrancan una sonrisa con algo como: “I am Willy fucking Wonka and this is my fucking chocolate factory!”, o peor aún, una mamada en el rango de: “Tootie-fucking-fruity!”. Ahora, yo sé que Zombie es una persona educada, pero le arrebata cualquier sentido lógico que pongas a tus rednecks-hillbillies-asesinos-en-serie a decir algo tan trabajado como: “Boy, the next word outta your mouth better be some brilliant fuckin’ Mark Twain shit, ’cause it is definitely gettin’ chiseled on your tombstone…”
Pero el diálogo en sí no fue el problema tanto como el abuso de los acercamientos. Estos acercamientos con agenda son de lo peor, esos que pretenden perturbarte fácil, ya sabes, el acercamiento y luego el movimiento rápido para que no veas qué sucede, pero te imagines que es algo feo… Tampoco esperaba que Zombie se apoyara tanto en el CGI, pero, ey, igual y como dice Howard Hughes: “It’s the way of the future“.

De lo más rescatable para mi, fue la participación de William Forsythe, como el sheriff implacable, totalmente instalado en el papel de culero mal encarado. Hubo justamente un momento en la película cuando pensé que tomaría la ruta extrema, y se convertiría en una cinta de venganza ala Last House on the Left, pero no. Nomás existió la intención.
La aparición de Michael Berryman –mejor conocido como “Pluto” por su arrebatadora aparición en The Hills Have Eyes de Wes Craven–, fue un bonito detalle, otra buena intención pero hasta ahí.
De hecho, verlo en escena en todo su esplendor freakero, fue como ver a Capulina de animador en una quinceañera, bonito, pero a la vez triste.
Ahora, ese final cuasi-épico-de-déjanos-ir-en-un-resplandor-de-gloria de Rob Zombie no creo que haya sido el adecuado. Pero funciona porque aún ahorita traigo la canción rondando mi cabeza, pero es demasiado tierno. Bueno, corrijo, es ternura ruda o violencia amigable, si quieres. Iba a recomendarla solamente para fans del género, pero no creo. Sigue siendo producto sólo para fans de Rob Zombie.
Nueva película de Fernando Meirelles (sí, el que hizo Ciudad de Dios) con Ralph Fiennes. Para ver el trailer, pincha la foto.
vii.
Si eres observador te darás cuenta que nada de lo que prometí hace dos posteos salió aquí. ¿No se te hace eso interesante? El universo funciona de formas muy extrañas…
viii.
He descubierto, por cierto, otro de los beneficios medicinales del blog. Me levanté a la 1 de la tarde con un chingo de hambre, me senté a leer notas y me puse a escribir este post. Las horas se pasaron, son las 5:20 y se me quitó el hambre. ¿Qué hemos aprendido? La gente pobre sería feliz blogueando. Para que pensar en comer cuando puedes alimentarte de información inservible…


Ayer 

![E[l]mo](http://img.photobucket.com/albums/v34/hardkoreth/2009/BT23690-2.jpg)



Muro de Lamentaciones